Que sigo aquí, hilando mis brazos a tu cuerpo, mientras tú, deshilas mis pensamientos.
martes 13 de octubre de 2009
Que sigo aquí, hilando mis brazos a tu cuerpo, mientras tú, deshilas mis pensamientos.
domingo 5 de julio de 2009
lunes 25 de mayo de 2009
Para todos los frikis, frikazos, los que no son frikis pero graban cortos de Stars Wars, los que se tatuaron el símbolo de Factor X en el pecho y los que pesaron "para qué esperar a Carnavales para disfrazarme de mi héroe favorito si puedo hacerlo todo el año". Para ellos y para el resto, ¡FELIZ DÍA DEL ORGULLO FRIKI!
Porque cómo dice el cartel de este año, si no es este mundo, dominaremos otro.
Porque cómo dice el cartel de este año, si no es este mundo, dominaremos otro.
martes 28 de abril de 2009
20:30
A la hora en la que te fuiste en avión y dejaste paradas las manecillas de mi reloj.
A la hora en la que decidí dejar de creer en el tiempo para convertirme en una seguidora del espacio.
A la hora en la que descrubrí que hay lluvia que moja por fuera y cala por dentro.
A la hora en la que un servicio de mi mesa quedó vacío y acaricié las sábanas de tu cama frías.
A la hora en la que los espejos de casa reflejaron a otra que no era yo.
A la hora en la que tiré mi reloj a la basura al saber que tu tiempo no te devolvería a mi espacio.
A la hora en la que los paseos de avance se tornaron una vuelta al pasado.
A la hora en la que las lágrimas de alegría fueron sonrisas de amargura.
A la hora en la que decidí cerrar la puerta y también la ventana.
A la hora en la que se cierran los comercios, se encienden las luces de la calle y deja de llover, al menos por el momento.
A la hora en la que decidí dejar de creer en el tiempo para convertirme en una seguidora del espacio.
A la hora en la que descrubrí que hay lluvia que moja por fuera y cala por dentro.
A la hora en la que un servicio de mi mesa quedó vacío y acaricié las sábanas de tu cama frías.
A la hora en la que los espejos de casa reflejaron a otra que no era yo.
A la hora en la que tiré mi reloj a la basura al saber que tu tiempo no te devolvería a mi espacio.
A la hora en la que los paseos de avance se tornaron una vuelta al pasado.
A la hora en la que las lágrimas de alegría fueron sonrisas de amargura.
A la hora en la que decidí cerrar la puerta y también la ventana.
A la hora en la que se cierran los comercios, se encienden las luces de la calle y deja de llover, al menos por el momento.
jueves 23 de abril de 2009
...
Qué cobarde soy, que te veo y me escondo. Qué no me decido a sentarme a la mesa y recibir mis cartas. ¿Valiente? Tú no eres valiente, a ti lo que te pasa es que estás loco. Juegas con las cartas descubiertas y los ases colgados de la corbata, bien a la vista. Me intimida tu seguridad y me abruma tu insistencia. ¿Miedo? Yo no tengo miedo, lo que yo tengo es pánico. Te veo y me escondo. Y me pides una vez más, que me siente contigo. Las normas del juego son fáciles, dices. No hay normas, digo. Tu seguridad tambalea y tu inistencia decae. Y me ves, y te escondes. Ahora sí empieza el juego, pero no importa, porque mi pócker cuelga de tu corbata y tu seguridad de mis manos. Las normas del juego son fáciles, no hay normas. Ya no nos vemos, ahora sólo nos escondemos.
martes 7 de abril de 2009
domingo 29 de marzo de 2009
aunque
No importa las buenas intenciones qué tengas a la hora de pegar el jarrón que se te acaba de caer al suelo. Aunque se te haya caído de manera accidental, aunque lo pegues con cariño y esmero, aunque creas que las piezas encajan y luego al girar el jarrón no se va a ver. Te equivocas, tu madre siempre lo descubre, porque aunque esté pegado, sigue roto. Y sólo te das cuenta de que las cosas no funcionan cuándo tu madre te suelta una ostia.
Soy una egocéntrica, una narcisista, ya lo se, "me quiero y me acepto" y no tengo problemas en reconocerlo. Y una cosa más, que no, que no, que simplemente son cosas que pasan, que no hay que buscarle tres pies al gato, sobre todo cuando tu mascota es un perro.
Cómo se te echa de menos.
Soy una egocéntrica, una narcisista, ya lo se, "me quiero y me acepto" y no tengo problemas en reconocerlo. Y una cosa más, que no, que no, que simplemente son cosas que pasan, que no hay que buscarle tres pies al gato, sobre todo cuando tu mascota es un perro.
Cómo se te echa de menos.
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